Miércoles, Junio 24th, 2009 | Author: Administrator
Por cierto, este tipo de bodeguero existe y existirá siempre, si no el activo servicio de represión del fraude del Instituto de Vitivinicultura no tendría razón de ser y como se sabe: “el miedo al gendarme es el principio de la prudencia”.
Pero es cierto también que los bodegueros entienden cada vez más que el mejor negocio no es el del fraude, sino el de la calidad.

