Lunes, Junio 01st, 2009 | Author: Administrator
El gerente de la bodega Barón de Río Negro, me contaba que, una vez, poco después de la primera guerra mundial, el Sr. Patricio Piñeiro, fundador de la bodega, había invitado a gente de alcurnia de Buenos Aires, o a quienes suponía tales, a visitarla. Por supuesto, les ofreció un almuerzo suntuoso respaldado por lo mejor de su producción vínica. De repente se dio cuenta que uno de los invitados había pedido un sifón y ponía soda en su Barón del Río Negro.



