Comprar vino

Comprar vino

Pero no había terminado de despertarse, cuando ya encendía su primer cigarrillo. Este primer cigarrillo era seguido de otro y otro, en una cadena sin fin, que no se interrumpía siquiera durante el desayuno o el almuerzo. Nunca lo vi catar un vino. Apartaba un poco el cigarrillo y olía el vino para darse cuenta si no tenía olor a vinagre o a moho. Y nada más. Después de trabajar algún tiempo con él. me atreví a preguntarle si este abuso del tabaco yo no fumo no lo molestaba en el ejercicio de su profesión.  Lo reconoció.

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