El vino

El vino
También existen, y en gran número, los que toman vino porque sí. sin saber muy bien si es vino o kakikola. Para ellos, es solamente un líquido como otro. Un día me encontraba en París, en el restaurante Zeyer, cerca del Hotel Drouot donde se hacen los famosos remates de cuadros o de moblaje antiguos. En estos tiempos, el viejo papá Zeyer. robusto alsaciano, con una opulenta barba blanca, vigilaba personalmente la cocina y le gustaba venir a la sala para aconsejar a sus clientes y discutir un rato con ellos acerca de los méritos de tal o cual vino que acompañaba, en perfecto acuerdo gustativo, al pescado de lago o de río, salmones, lucios, truchas, o a la caza, que eran las especialidades del restaurante Zeyer.

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