Martes, Agosto 11th, 2009 | Author: Administrator
Además facilita mucho los trabajos mecánicos, permite el riego en dos sentidos, etc., etc. Cuando la genética haya conseguido que los racimos tengan pedúnculos largos permitirá la mecanización de la cosecha. En eso está trabajando el genético Gar-giulo. ¿Y qué más? El parral presentado así parece ser para la vid una especie de milagro. Pero no tanto. El parral exige agua, buena tierra y sol, agua y buena tierra para que la vid tenga pámpanos largos, sol y calor para que la uva madure en perfectas condiciones y tenga todo el azúcar necesario.



