Miércoles, diciembre 16th, 2009 | Author:

Un buen vino

Por otra parte, los suelos contienen además muchas sales minerales en cantidades ínfimas que juegan un importante papel en la formación del sabor de las frutas y gusto según el lugar donde crece. Se dice también que, por una suerte de mimetismo, a la uva blanca le gustan las tierras blancas o amarillas con fuerte presencia de calcáreo y a las uvas tintas los suelos rojizos, oscuros. No sé si se comprobó científicamente esta influencia del color del suelo.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. Responses are currently closed, but you can trackback from your own site.

Comments are closed.