En las zonas donde las lluvias son suficientes, la vid que dará luego los vinos de calidad, crece en las faldas de las colinas, sobre pendientes a veces tan abruptas que el hombre tuvo que hacer terrazas, como las famosas terrazas de ciertas regiones de Portugal, de las costas del Ródano o del Rin. En Argentina, donde, si se exceptúan pequeños viñedos del litoral atlántico, como el viñedo de Sarandí, cerca de Buenos Aires, la vid crece en clima semi-árido, con lluvias que no pasan de 250 milímetros anuales, el riego es indispensable, lo que hace también indispensable bu implantación en terrenos llanos pero no en la llanura. Las viñas crecen en terrenos nivelados, planos, pero altos.
Viernes, diciembre 18th, 2009 | Author: Administrator
