Martes, Diciembre 22nd, 2009 | Author: Administrator

Vinos y bodegas

Volvamos a la realidad. Tengamos en cuenta que la vid, para dar luego un vino fino, necesita el frío del invierno y el calor del verano, pero, de este último, no demasiado. Los viticultores de las zonas ubicadas más al norte corrigen este inconveniente al conducir la viña en forma de parral donde los racimos maduran, no en pleno sol sino a la sombra de las hojas. Una temperatura muy alta aumenta la cantidad de azúcar. Una gran proporción de azúcar, que dará al vino una fuerte graduación alcohólica, conviene para los vinos especiales pero no para los vinos finos de mesa.

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