Sábado, Enero 02nd, 2010 | Author: Administrator
Bajo la influencia el suelo más seco y del clima más caluroso, se ha vuelto una uva más grosera y su utilización en los cortes, da cuerpo a los vinos pero les quita finura. Un corte de 75 por ciento de Pinot blanco y 25 por ciento de Semillen da un vino liviano, riquísimo; un corte de 75 por ciento de Semillón y 25 por ciento de Pinot blanco da un vino correcto, pero sin la fineza del primero. Sin embargo, “trabajado” con esmero, la Semillón da muy buenos vinos. Ejemplo: el Weinschlos de Weinert.



