El ciclo de la vid.
Si se visita la viña en invierno el verde está ausente y sólo las ramas grises tendidas en los hilos de alambre, en apariencia dormidas, recuerdan la presencia de una usina vegetal que meses antes se cargaba de granos. En primavera, en cambio, ese paisaje cambia drásticamente preparando la aparición de los racimos. La planta repite año tras año, un ciclo biológico que la lleva desde el reposo invernal, en el que se despoja de sus hojas y no da ninguna señal de vida, hasta la completa maduración de los frutos.
Lunes, abril 26th, 2010 | Author: Administrator
