La elaboración de un vino fino sólo se consigue a partir de la mejor materia prima porque, si bien la calidad se define en la bodega nace en el viñedo. Muy poco podrá hacer el enólogo si no recibe uvas óptimas, maduras y sanas, aunque la nobleza del viñedo no lo exime del esfuerzo ni reemplaza el conocimiento que debe aportar el técnico para extraer todo el potencial de la fruta. Su experiencia es de vital importancia si se propone lograr un producto de determinado estilo.
Quien disfruta del consumo moderado del vino y se hace amigo de degustarlo en la mesa comienza a descubrir diferencias entre una botella y otra. Se exalta con un nuevo descubrimiento, afronta desilusiones, reconoce las características de las múltiples variedades y otras experiencias que lo inducen a querer saber más acerca del espíritu del vino. Un buen camino para comprenderlo es avanzar en el conocimiento de la vid, la uva y las técnicas de elaboración en la bodega.
Lunes, abril 12th, 2010 | Author: Administrator
Categoría: Vinos finos, Vinos Tinto

