Martes, junio 15th, 2010 | Author:

En materia de vinos finos, en condiciones de rendimientos mucho más elevados y de cuidados de la viña menos onerosos, estamos, con precios que van de 1.500 pesos a 10.000 pesos la botella, a la par de los buenos vinos europeos.
Entre septiembre y octubre de 1978, el precio del vino de mesa en las bodegas de traslado o las cooperativas pasó de 18.000 a 28.000 pesos el hectolitro, a principio del año, costaba 30.000 pesos.
Estas bruscas variaciones me asustan. Entiendo Que viticultores y bodegueros deben ganar dinero.
ero tuve, en otros países, la experiencia de grandes negocios realizados a base de alzas rápidas y do ÍUerte valo”zación de las existencias. Cuan-n° baJaban los precios no soportaban la deflación, m Slquiera la estabilización, y conocían períodos v difíciles para no decir más.
Donde los márgenes de ganancia escapan a toda normalidad es en los precios de los vinos finos en los restaurantes. Me dijeron que eso es un tema tabú, que ni los bodegueros, ni la Secretaría de Comercio o el Instituto de Vitivinicultura se atre ven a tocar. Razón de más para que yo lo haga.

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