Sábado, julio 24th, 2010 | Author:

Vendimias recientes…
Si se comparan las distintas añadas uruguayas se encuentran variaciones que pueden ser significativas. A veces, los veranos inestables afectan en forma despareja las distintas regiones del país. En la vendimia de 1998, el fenómeno del Niño indujo las fuertes lluvias que cayeron en el norte, empobreciendo la calidad de la fruta cosechada. En 1999, por el contrario, un tiempo soleado y seco al norte del Rio Negro fue ideal para los viticultores de la zona. En el sur, en cambio, un verano nublado y lluvioso los mantuvo en vilo hasta que se pudo vendimiar.
El verano del año 2000 fue uno de los más secos que recuerda la historia reciente. Eso permitió una maduración completa de las uvas y la obtención de vinos tintos de mucho color, aroma y taninos maduros. Sin embargo, para numerosos viticultores, fue demasiado caluroso lo que perjudicó a las variedades blancas que dieron vinos de poca acidez. Parecidas condiciones situaron las cosechas 2002 y 2004 como las mejores de los últimos 20 años, superiores incluso a la de 2000. En 2001, al igual que el resto de los veranos hasta 2008, el clima no tuvo un comportamiento destacado. En esos años hubo lluvias intermitentes y escasearon los días soleados. Si quieres saber más sobre la uva, la vid y sus propiedades  te recomendamos este site plantas medicinales muy interesante.
Estas condiciones dificultaron la maduración de las uvas, sobre todo en aquellos viñedos donde no se hicieron adecuados deshojes y raleos. La situación descrita coloca a Uruguay, desde el punto de vista climático, entre las regiones del mundo capaces de producir excelentes vinos aunque sujetas a los riesgos de malos veranos. En similares condiciones están las regiones francesas más famosas como Borgoña, Burdeos, Champagne o las de Alemania.

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