El clima de la uva.
Uruguay está ubicado en una zona por demás propicia para la producción de vinos finos de alta calidad con condiciones climáticas que lo aproximan a las grandes regiones productoras del mundo. Ubicado entre los paralelos 30″ y 35° de latitud sur, el país goza de un clima templado con estaciones bien marcadas. El frío del invierno permite el adecuado reposo de las plantas, en tanto, los veranos calurosos, con un régimen de temperaturas altas durante el día, pero no excesivas, facilitan la buena maduración de los distintos cultivares. Las temperaturas máximas absolutas difícilmente superan los 32 °C durante enero y febrero. El cercano océano Atlántico y el Río de la Plata actúan como moderadores de la canícula. La amplitud térmica, con variaciones entre el día y la noche que normalmente supera los 10 “C, ayuda a la obtención de una madurez equilibrada. Portado esto, las uvas alcanzan el azúcar necesario, un buen nivel de acidez y un buen desarrollo de aromas, color y taninos. La principal amenaza de la región son los veranos lluviosos durante los cuales se reduce el número de días soleados. Sí las precipitaciones ocurren en el período de vendimia pueden comprometerla buena madurez. Esto marca una diferencia con la mayoría de los países vitivinícolas del nuevo mundo, que desarrollan la viticultura en zonas áridas, que deben irrigar y donde las diferencias entre las distintas cosechas suelen ser mínimas.
Domingo, julio 18th, 2010 | Author: Administrator

