Lunes, julio 12th, 2010 | Author:

El equilibrio entre el follaje y la fruta.
Las hojas de la vid por su contenido de clorofila realizan la fotosíntesis, produciendo glucosa. Esto puede inducir a pensar que cuanto más frondoso es el follaje de una cepa, mejor nutridas estarán las uvas. Sin embargo, no es así ya que las únicas hojas capaces de autoalimentarse y aportar alimento al resto de la planta son aquellas que están bien expuestas a la luz solar. Las que permanecen en la sombra, en cambio, no producen alimento en cantidad suficiente pero lo demandan de las que están activas; son hojas parásitas. El alimento de esas hojas va en desmedro del que precisa la fruta para obtener el máximo de sabor. Por eso, resulta sumamente importante cuidar el equilibrio entre racimos y follaje. Estos aspectos deben considerarse a la hora de implantar el viñedo con el objetivo de calcular la cantidad de vides a plantar por hectárea, evitando el sombreado entre ellas. También es necesario cuidar la orientación de las filas, dispuestas de norte a sur, para que así las plantas reciban el sol del este de mañana y de tarde el del poniente.

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