Archivo para la Categoría » Bodegas «

Conservación de vinos en buenas condiciones

En este inmenso sótano, la temperatura es prácticamente constante. No pasa de 18 grados asegurando buenas condiciones para la conservación de los vinos. En el curso de mi segunda y más bien reciente visita a la bodega Peñaflor, tuve la oportunidad de constatar que este establecimiento, a pesar de tener una capacidad de alojamiento de más de 100.000 hectolitros y moler hasta 150.000.000 de kilos de uva durante una sola vendimia, lo que hace pensar en una elaboración masiva de vino de mesa, posee también, en una sección aparte, toda la más moderna maquinaria para la elaboración de los vinos finos a base de uvas de sus propios viñedos de la zona de Mendoza. Sistema de presión suave para extraer el zumo de las uvas, instalación de gas inerte para evitar la oxidación de los vinos, piletas y cámaras de refrigeración, nada falta de lo que exige la técnica más actualizada.

Visita a la bodega Peñaflor

Visitar la bodega Peñaflor de los hermanos Pulenta es ir de sorpresa en sorpresa. En el inmenso patio se ven edificios, galpones para recibir y enviar mercaderías, oficinas, en el fondo un desvío del ferrocarril con vagones-tanques para ser cargados de vino. ¿Pero dónde está la bodega? Abajo, me dice mi guía, el enólogo Ernesto Amprimo. Tomamos un ascensor y bajamos. Bajamos la altura de varios pisos. Al salir al pasillo veo filas de toneles perfectamente barnizados, un piso antirresbaladizo colorado, azulejos que cubren toda la altura de las piietas, caños fijos que corren a lo largo de las paredes. Ni pizca de olor a vino. Es a la vez una cripta y la catedral del vino, exclamo.

Canciller Borgoña

Borgoña: Variedades: Syrah, Malbec, Pinot tinto, Pinot gris. Resulta de un corte armonioso entre vinos de las variedades citadas. Aterciopelado, de buen bouquet. Estacionamiento: por lo menos 5 años en madera.

Categoría: Bodegas  Tags:  Deja un comentario

Vino Canciller Traminer Rouge

Vino Canciller: proviene de corte entre vinos de uvas blancas y tintas, Pinot blanco, Semillón, Pinot gris, Malbec, Cabernet. Cada variedad se elabora por separado, luego se cortan para dar lo que se puede llamar un rosado oscuro o un tinto liviano, aterciopelado, muy agradable.

Vinos finos de Mendoza

El prestigio del popular “Toro” hace olvidar los vinos finos. Sin embargo éstos tienen también una legítima reputación. Ya que el jefe del departamento de enología estaba de acuerdo con los datos del librito del I.N.V, voy a conformarme con repetir sus indicaciones. Pero antes debo precisar que si Giol recibe vinos de todos los acimut de la provincia para los vinos de mesa, al contrario, elabora sus vinos finos únicamente con las uvas de sus propios viñedos conducidos en espalderas de tres alambres y situados en el distrito de Maipú, donde crecen en suelo arenoso-arcilloso, poco profundo, con subsuelo pedregoso. Gozan además de un clima templado, seco, luminoso, frío en invierno, algo caluroso en verano.

Bodega de Mendoza Giol

El hielo se había derretido y charlamos un largo rato. Supe así que, además de su bodega de Mendoza, Giol alquila otras en toda la extensión de la provincia, desde Las Heras, al norte, hasta General Alvear, al sur. Veinte establecimientos, algunos años 45, muelen uva, en tiempo de vendimia, por cuenta de Giol. Pero todos los vinos elaborados son transportados después a la bodega central de Maipú. Aquí se cortan, se tipifican, se ensamblan para lograr una perfecta homogeneidad. De allí, sale el popular “vino Toro”, seco para el interior del país, desgraciadamente abocado al 4 por ciento para la zona del gran Buenos Aires, lo que me impide tomarlo porque soy determinado adversario de los vinos de mesa abocados. Considero que el “Toro” es uno de los mejores vinos comunes. Lo prueba el hecho que Giol exporta, cada año más, vino de mesa a Suecia donde tiene una firme clientela.

Giol la bodega madre de Argentina

“A gran señor, gran honor”. Giol ya no es la bodega más importante de la Argentina a pesar de su capacidad de 750.000 hectolitros. Pero es la bodega provincial que regulariza el precio de la uva. En este sentido su papel es primordial. La bodega-madre, ubicada en el distrito de Maipú se compone, en realidad, de dos bodegas, la bodega de expedición situada en General Gutiérrez y la de elaboración, de crianza de los vinos, ubicada en Maipú. Entre las dos, distantes 3 kilómetros, corre a unos 4 metros de altura, un vinoducto.

Elaboración del vino Adagio Cantabile

En Paso Cuello, los Toscanini cuentan con sus viñedos más preciados. Están situados a un par de kilómetros de la bodega, en una zona elevada y de suelos pobres que tienen en este caso la virtud de no incentivar el desarrollo vigoroso de las plantas. De allí provienen las uvas Chardonnay que dan origen a este varietal. La parcela, que ya cuenta con ocho años, ha llegado a una edad ideal para brindar frutos de gran calidad. Sobre el final de la maduración, se degustan repetidas veces las uvas para decidir el momento óptimo de cosecha. Después de un suave estrujado en prensa neumática se realiza la maceración pelicular para lograr más cuerpo y mejorar el volumen en boca.

En un segundo paso por la prensa se extrae sólo parte del jugo, 55%, que se decanta en frío con el fin de aprontarlo para agregar las levaduras que producirán la fermentación en barricas nuevas de roble francés. Por espacio de 15 días fermenta lentamente. Luego descansa unos 14 meses, en los que sucesivos batonages lo ayudan a incrementar su cuerpo y a enriquecerlo con los aromas de las levaduras. Al final se envasa, después de un suave filtrado que no afecta ni su estructura ni su potencia aromática. El vino recién sale al mercado después de ocho meses de crianza en botella. El Adagio Cantabile blanco sólo se elabora en años de cosechas excepcionales y aptas para producirlo.

Vino de mesa Toscanini

Durante gran parte del siglo XX la bodega elaboró vino de mesa que comercializó con gran éxito. En los años de 1980 Luis Toscanini consideró que los cambios que ocurrían en el país y la región lo obligaban a darle un giro a la producción del establecimiento. Sus hermanos no lo acompañaron en ese nuevo camino que él recorrió junto a sus hijos Nelson, Jorge y Pedro Toscanini. Jorge recuerda aquellos tiempos de decisiones en los que empezaron a conversar con el viejo. La visita del técnico francés Denis Boubal había llamado la atención de los vitívinicultores acerca del atraso de la industria. Otro de los fundamentos para iniciar los cambios fue la posibilidad de que se importaran vinos de mesa argentinos con los que sería imposible competir en precio.

Los Toscanini dieron el primer paso, la reconversión del viñedo con capital propio. Sobre todo plantaron Moscatel y Ugni Blanc. La Tannat, Merlot y demás cepas llegaron después. El segundo paso fue dotar a la bodega de la tecnología necesaria para la elaboración de vinos de calidad un cambio en el que recibieron apoyo financiero. La búsqueda de clientes para la colocación de los productos también fue un proceso porque, en los tiempos en que los hermanos Toscanini acompañaban a su padre a Montevideo para repartir su mercadería, los consumidores uruguayos no eran demasiado exigentes.

Características del vino Adagio

El Adagio tiene la tonalidad roja, intensa y brillante, de los tintos que estabilizaron bien su color durante la permanencia en barricas. Al principio algo tímido en su expresión olfativa, hay que darle un tiempo para que comience a expresarse. Al hacerlo despliega un bouquet fino, elegante y persistente, con una combinación casi ideal de fruta y especias -menta y estragón- sobre un fondo integrador que proviene del roble. En el frutado se percibe la incidencia de las variedades de Burdeos, que predominan sobre la Tannat siempre más austera. En boca es seco y con una delicada astringencia, la que dejan los taninos que maduraron en la planta.

Así el resultado es una estructura más que convincente y con una agradable fragancia que se repite y ratifica. Fresco y vibrante, su acidez está en el punto ideal para un vino que resulta muy equilibrado. Es un vino que evoluciona muy bien y desarrolla un agradable bouquet, lo cual lo posiciona entre los grandes tintos de corte del país. Conviene servirlo en copa grande, para disfrutar a plenitud su grata fragancia, cuidando que no supere los 18 °C. Para acompañar platos elaborados en base a carnes que hagan honor a su complejidad.