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Lunes, octubre 04th, 2010 | Author:

El suelo es de naturaleza arenosa arcillosa con una buena proporción de arena, a veces de pedregullo, poco humus. El subsuelo es permeable y salvo en algunas partes donde se presenta un exceso de sales, se drena bien. Tanto el clima como la contextura del suelo impiden que la viña crezca sin el agua de riego que aportan los ríos formados por los deshielos de la cordillera.
A pesar de las verdaderas catástrofes climáticas que destruyen toda una cosecha en pocas horas heladas tardías y granizadas la zona presenta características ideales para el cultivo de la vid y la crianza de los vinos finos. Cada uno se maravilla a la vista de las largas hileras de viñas, cortadas por filas de altos álamos destacándose sobre un horizonte de elevadas montañas, a veces cubiertas de nieve, bajo un cielo azul puro y límpido. En cifras, este magnífico panorama se traduce en rendimientos de un promedio de 75 hectolitros por hectárea, cuando el país que le sigue, Francia, no pasa de 46 hectolitros por hectárea, rendimiento que baja a 40 como máximo para los vinos finos.

Viernes, julio 30th, 2010 | Author:

En Uruguay, la reconversión de los viñedos está muy adelantada. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI) ha promovido el arranquío de plantas de baja calidad, para sustituirlas por las de selección clonal. Las cepas más extendidas son: Sauvignon Blanc, Chardonnay, Gewürztraminer, Merlot, Cabemet Franc, Cabernet Sauvignon, Syrah y Tannat. Este proceso comenzó en la década de 1980 y se aceleró en la de 1990. En consecuencia, una gran parte de las plantas de las variedades finas todavía aportarán mayor calidad de fruta cuando su desarrollo completo culmine en los próximos años y sean adultas. Se considera que una planta de vid alcanza la mayoría de edad cuando llega a los 8 o 10 años. La antigüedad de la cepa es sin duda un elemento de excelencia del viñedo.

Miércoles, julio 28th, 2010 | Author:

El suelo uruguayo es apto casi en su totalidad para el desarrollo de la viticultura porque cuenta con una fertilidad media y alta y una composición muy variada según la región. A la hora de implantar el viñedo se debe seleccionar con cuidado la zona, desechando aquellos suelos demasiado fértiles, que favorecen el desarrollo vegetativo excesivo, en detrimento de la calidad del fruto. También deben evitarse aquellos predios con escaso drenaje pues, en los veranos lluviosos, no sólo se compromete la sanidad del cultivar sino también el mejor resultado. Las suaves ondulaciones que presenta el terreno permiten, si se eligen las laderas apropiadas, conseguir la mejor exposición solar, a la vez que aseguran una buena eliminación del agua de lluvia en el período de madurez.

Lunes, julio 26th, 2010 | Author:

En 1.992, en la Facultad de Agronomía realizamos un primer trabajo de regionálización vitícola. Además de probar diferentes índices internacionales elaboramos uno que permitió una primera aproximación en identificar en nuestro país cuatro regiones diferentes para la vid de acuerdo a las temperaturas medias (referencia: cero fisiológico). Las ciudades que se nombran son sólo una referencia para ubicarlas.
Zona 1 (13 °C). Limitada por una línea imaginaria que va de Carmelo, Colonia, a Castillos, Rocha.
Zona 2 (14 °C). Comprende Nuevo Berlín, en Río Negro, Paso de los Toros, Tacuarembó, hasta Vergara en Treinta y Tres.
Zona 3 (15 °C). Se extiende desde Salto, capital, a Tranqueras, Rivera. Zona 4 (16 °C). Es la zona que está al Norte.
Esta definición de zonas climáticas es una primera aproximación. Corresponde avanzar para determinar la incidencia de las diferentes temperaturas en el cultivo de la vid. Otro grupo de colegas de la Facultad estudió los suelos.
Una última reflexión es que el hecho de que existan zonas diferentes no es sinónimo de que unas sean mejores que otras. La pregunta que podríamos formular es si en Uruguay hay regiones donde se puedan elaborar productos diferenciados, asociados a sus características. La información actual me permite afirmar que sí y que este es un camino que debemos comenzar a recorrer si aspiramos a posicionar y diferenciar nuestros productos en un mercado globalizado.

Sábado, julio 24th, 2010 | Author:

Vendimias recientes…
Si se comparan las distintas añadas uruguayas se encuentran variaciones que pueden ser significativas. A veces, los veranos inestables afectan en forma despareja las distintas regiones del país. En la vendimia de 1998, el fenómeno del Niño indujo las fuertes lluvias que cayeron en el norte, empobreciendo la calidad de la fruta cosechada. En 1999, por el contrario, un tiempo soleado y seco al norte del Rio Negro fue ideal para los viticultores de la zona. En el sur, en cambio, un verano nublado y lluvioso los mantuvo en vilo hasta que se pudo vendimiar.
El verano del año 2000 fue uno de los más secos que recuerda la historia reciente. Eso permitió una maduración completa de las uvas y la obtención de vinos tintos de mucho color, aroma y taninos maduros. Sin embargo, para numerosos viticultores, fue demasiado caluroso lo que perjudicó a las variedades blancas que dieron vinos de poca acidez. Parecidas condiciones situaron las cosechas 2002 y 2004 como las mejores de los últimos 20 años, superiores incluso a la de 2000. En 2001, al igual que el resto de los veranos hasta 2008, el clima no tuvo un comportamiento destacado. En esos años hubo lluvias intermitentes y escasearon los días soleados. Si quieres saber más sobre la uva, la vid y sus propiedades  te recomendamos este site plantas medicinales muy interesante.
Estas condiciones dificultaron la maduración de las uvas, sobre todo en aquellos viñedos donde no se hicieron adecuados deshojes y raleos. La situación descrita coloca a Uruguay, desde el punto de vista climático, entre las regiones del mundo capaces de producir excelentes vinos aunque sujetas a los riesgos de malos veranos. En similares condiciones están las regiones francesas más famosas como Borgoña, Burdeos, Champagne o las de Alemania.

Jueves, julio 22nd, 2010 | Author:

En el país no se ha acumulado conocimiento suficiente como para excluir regiones o priorizar en forma absoluta una sobre otras. Si se consideran las zonas en las que ya se cultiva la vid se puede considerar que todas tienen ventajas y desventajas que devienen de las características da sus suelos y de los parámetros climáticos. Por esa razón no todas son aptas para todas las variedades. Se puede afirmar sí que es la zona sur la que da un carácter propio a los vinos uruguayos.
En cambio en las zonas donde no hay cultivos comercial de la vid está todo por investigarse. En ellas tanto los parámetros climáticos como los suelos parecen mostrar características auspiciosas, por lo menos para hacer el intento de implantar viñedos.

Domingo, julio 18th, 2010 | Author:

El clima de la uva.
Uruguay está ubicado en una zona por demás propicia para la producción de vinos finos de alta calidad con condiciones climáticas que lo aproximan a las grandes regiones productoras del mundo. Ubicado entre los paralelos 30″ y 35° de latitud sur, el país goza de un clima templado con estaciones bien marcadas. El frío del invierno permite el adecuado reposo de las plantas, en tanto, los veranos calurosos, con un régimen de temperaturas altas durante el día, pero no excesivas, facilitan la buena maduración de los distintos cultivares. Las temperaturas máximas absolutas difícilmente superan los 32 °C durante enero y febrero. El cercano océano Atlántico y el Río de la Plata actúan como moderadores de la canícula. La amplitud térmica, con variaciones entre el día y la noche que normalmente supera los 10 “C, ayuda a la obtención de una madurez equilibrada. Portado esto, las uvas alcanzan el azúcar necesario, un buen nivel de acidez y un buen desarrollo de aromas, color y taninos. La principal amenaza de la región son los veranos lluviosos durante los cuales se reduce el número de días soleados. Sí las precipitaciones ocurren en el período de vendimia pueden comprometerla buena madurez. Esto marca una diferencia con la mayoría de los países vitivinícolas del nuevo mundo, que desarrollan la viticultura en zonas áridas, que deben irrigar y donde las diferencias entre las distintas cosechas suelen ser mínimas.

Lunes, julio 12th, 2010 | Author:

El equilibrio entre el follaje y la fruta.
Las hojas de la vid por su contenido de clorofila realizan la fotosíntesis, produciendo glucosa. Esto puede inducir a pensar que cuanto más frondoso es el follaje de una cepa, mejor nutridas estarán las uvas. Sin embargo, no es así ya que las únicas hojas capaces de autoalimentarse y aportar alimento al resto de la planta son aquellas que están bien expuestas a la luz solar. Las que permanecen en la sombra, en cambio, no producen alimento en cantidad suficiente pero lo demandan de las que están activas; son hojas parásitas. El alimento de esas hojas va en desmedro del que precisa la fruta para obtener el máximo de sabor. Por eso, resulta sumamente importante cuidar el equilibrio entre racimos y follaje. Estos aspectos deben considerarse a la hora de implantar el viñedo con el objetivo de calcular la cantidad de vides a plantar por hectárea, evitando el sombreado entre ellas. También es necesario cuidar la orientación de las filas, dispuestas de norte a sur, para que así las plantas reciban el sol del este de mañana y de tarde el del poniente.

Jueves, julio 08th, 2010 | Author:

En nuestro país se están experimentando distintos tipos de manejo del cultivo con el fin de mitigar los efectos negativos de la lluvia. Para evitar el exceso de agua entre las hojas y racimos se utilizan aquellos sistemas de conducción del viñedo que favorecen la circulación de aire y evitan la creación de un microclima húmedo dentro del follaje. Una poda adecuada también contribuye a lograr este objetivo. Por otra parte, el agua de lluvia que recoge el suelo puede quedar a disposición de la planta más allá de los niveles deseables. Esto se contrarresta manteniendo entre las filas una cobertura vegetal, por lo general una gramínea que actúa como una bomba succionadora de agua del suelo. En situaciones de sequía es probable que haya que eliminar está pastura porque su competencia puede ser perjudicial para la planta. Por supuesto que en el momento que se instala un viñedo hay que seleccionar un suelo que permita el drenaje rápido del agua de lluvia. En algunos viñedos se ha experimentado con la colocación de una cobertura de plástico sobre la tierra la cual escurre el agua sin que penetre en el suelo.

Martes, julio 06th, 2010 | Author:

La poda.
El método para lograr que la planta adopte la forma deseada es la poda. Esta es la labor más importante que realiza el hombre en la viña; una tarea difícil y empírica, que depende de la experiencia del viticultor. Llevada a cabo adecuada y racionalmente será decisiva para la mejor calidad de las uvas. Con la poda se eliminan algunas partes de la planta para darle forma y asi, además, regular su producción. Como se trata de una acción agresiva la poda es en invierno, durante el periodo de dormancia, para reducir al mínimo el daño producido. Sin embargo, también se realiza en primavera la denominada poda verde, que se practica sobre todo para eliminar el exceso de follaje.