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Taninos vino

Taninos vino

Desarrollo del color y los taninos. El sol del verano también incide en el incremento de los antocianos -pigmentos que aportan el color- y la maduración de los taninos, responsables de la estructura del vino. Los antocianos sustituyen paulatinamente a la clorofila y el hollejo sube de color, hasta que en las cepas tintas llega a ser casi negro. En éstas, al momento de la vendimia es posible relacionar la calidad (grado de madurez) con la intensidad del color del grano. Los taninos, por su parte, se polimerizan. Por este proceso varias moléculas se unen formando una mayor. Esta transformación los suaviza e impide que trasmitan al vino la misma agresividad de cuando las uvas están verdes.
Si el viticultor y la bodega tienen la buena fortuna de contar con buen tiempo, asi como con la dosis de paciencia necesaria, la uva alcanza su completa madurez. De ella resultará un vino estructurado, redondo, a veces carnoso, que tendrá una capacidad de evolucionar y añejarse que no lograrán otros.

Planta de la uva

Planta de la uva

Planta de la uva.
Evolución de los aromas y sabores. Si masticamos una uva verde, la sentiremos desagradable, con gusto ácidoy vegetal. Amedida que madura, se toma más y más dulce. También comienzan a aparecer los aromas de la variedad que pasarán al vino cuando esté pronto. Los aromas y sabores de la fruta acompañarán la evolución del vino, de acuerdo con el punto de maduración en que se coseche. En el caso de la Chardonnay, por ejemplo, en un estado de madurez incompleta trasmite al vino aroma de pomelo. A medida que el proceso avanza aparecerán aromas de manzana, lima, pera, hasta alcanzar el de fruta tropical, indicador de que su sazón es óptima.

Caracteristicas de la uva

Caracteristicas de la uva

Caracteristicas de la uva.
Disminución del contenido de ácidos. Además del azúcar, la uva contiene diversos ácidos, entre los cuales hay dos que son esenciales para la elaboración del vino: el ácido tartárico y el ácido málico. Estos compuestos tienden a alcanzar su mayor potencial en el momento del envero. Ambos, pero en particular el segundo, disminuyen su presencia en los frutos durante el verano, aunque no desaparecen totalmente. Los ácidos, que son los responsables de otorgarle al vino su frescura, pueden, a la vez, transmitirle un sabor desagradable o desequilibrado, si la uva no alcanza un grado de madurez adecuado. También en este aspecto interviene la luz influyendo en el descenso de la concentración del ácido málico, el de gusto más agresivo. Por eso, sobre el fin de la estación estival, muchas veces se procede a una eliminación parcial y progresiva de las hojas que cubren los racimos, para quitarles la sombra y permitir la acción benéfica del sol. Otro de los controles imprescindibles para determinar el momento de la cosecha es verificar el descenso de la acidez. Es necesario tener la certeza de que no se vendimiará uva con exceso de ácidos.

Proceso de la uva

Proceso de la uva

Proceso de la uva.
La evolución del azúcar. A lo largo de la maduración, el azúcar producido por las hojas, con el aporte vital de la clorofila y la indispensable ayuda del sol, comienza a concentrarse en los frutos. La cantidad de azúcar acumulada tiene relación directa con el futuro contenido de alcohol, uno de los componentes más gravitantes en el producto final. Es indispensable que se produzca una completa maduración de los granos para que el nivel de glucósidos alcance su mayor expresión. El aumento de la concentración de estos compuestos se controla periódicamente, ya que será uno de los indicadores básicos para determinar la fecha óptima de la vendimia. El proceso de maduración es exitoso si durante este período la planta tiene una buena exposición solar. Todo indica que para la obtención de vinos de calidad, la viña necesita veranos cálidos, largos y soleados.

Cosecha de la uva

Cosecha de la uva

La madurez de la uva.
Ha comenzado el periodo de maduración. En esta etapa los racimos se engrasan y se dan importantes cambios en su composición interna. Estas modificaciones serán decisivas Para el futuro del vino porque definirán entre otros factores el grado alcohólico, la acidez, la intensidad del color, de los aromas y su posible cuerpo o estructura.

El envero

El envero

El envero.
Los racimos, que crecieron sin cesar desde su formación, pero que aún se mantienen verdes, comienzan a cambiar de color: es el momento del envero. La clorofila desaparece de los granos que a partir de este momento dependerán sólo de los nutrientes que les suministren las hojas. Otro cambio que se produce en este momento es la diferenciación de color de los granos según la uva sea blanca o tinta.

Floracion vid

Floracion vid

La floración y el cuajado.
Algunas semanas más tarde, un suave perfume denota la presencia de miles de flores diminutas. Cuando el entorno se templa un poco más, ellas van adquiriendo mayor tamaño y se produce la fecundación, gracias a la cual cada flor se transforma en un pequeño grano verde. A este último proceso se le llama cuajado.

Ciclo biologico de la vid

Ciclo biologico de la vid

El período de dormancia.
El reposo invernal comienza cuando la temperatura del suelo desciende debajo de los 10 °C. Como la savia apenas circula, las raíces no pueden cumplir con su función de alimentar la planta. Las hojas pierden su frescura por falta de nutrientes, se secan, caen y dejan al descubierto el tronco y los sarmientos secos. En este período, llamado de dormancia, durante el cual la vid tiene sus funciones aletargadas, adormecidas, el viticultor aprovecha para podarla. Así, cuando se reinicia el ciclo vital y la planta entra en plena producción, la fruta será mejor.

Vitis vinífera

Vitis vinífera

Vitis vinifera: los vinos de calidad.
Las uvas Cabernet Sauvígnon, Chardonnay, Merlot o Sauvignon Blanc son algunas de las variedades que pertenecen a la Vitis europea, una especie de uva Vitis vinifera, originaria de Europa. Durante miles de años, en las distintas regiones de Europa, los viticultores reprodujeron la Vitis vinifera por multiplicación de estacas. Se trataba del simple procedimiento de cortar un sarmiento de la planta madre y clavarlo en la tierra donde echaba raíces con rapidez y generaba una planta hija, similar a la original. Afines del siglo XIX, una plaga originaria de América amenazó con eliminar de la faz de la tierra este tipo de viña hasta tal punto que se pensó que el vino no seguiría existiendo. La filoxera, un insecto que ataca las raíces de la vid, llegó al viejo continente desde la costa este de Estados Unidos y arrasó con la casi totalidad de los viñedos franceses. Luego, se propagó a España e Italia y, antes de que comenzara el siglo XX, todo el resto del mundo se había contagiado de esta feroz peste. En Uruguay la plaga se declaró oficialmente en 1890.

Vitus vinifera

Vitus vinifera

La vid es una planta trepadora que, en estado salvaje, tiene un gran desarrollo vegetativo. Por esta razón crece con muchas ramas de follaje abundante y produce uvas pequeñas, de sabor ácido y escasa aromaticidad. A lo largo de los años se descubrió que, al podar las vides con el fin de reducirlas al tamaño de prácticos arbustos, fáciles de trabajar y mantener, la calidad de sus uvas mejoraba de forma sorprendente. Pero el hombre no se dedicó sólo a someter la vid sino que procuró brindarle los terrenos más adecuados y el clima más propicio, a medida que aprendía de la experimentación. De esta forma, la vid le respondió dándole frutos capaces de transformarse en vinos excelentes. También la experiencia mostró que las vides de la especie Vitis vinifera eran las que daban los mejores vinos y que las del género Vitis americana aportaban fortaleza a las raíces de la planta.