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Miércoles, julio 28th, 2010 | Author:

El suelo uruguayo es apto casi en su totalidad para el desarrollo de la viticultura porque cuenta con una fertilidad media y alta y una composición muy variada según la región. A la hora de implantar el viñedo se debe seleccionar con cuidado la zona, desechando aquellos suelos demasiado fértiles, que favorecen el desarrollo vegetativo excesivo, en detrimento de la calidad del fruto. También deben evitarse aquellos predios con escaso drenaje pues, en los veranos lluviosos, no sólo se compromete la sanidad del cultivar sino también el mejor resultado. Las suaves ondulaciones que presenta el terreno permiten, si se eligen las laderas apropiadas, conseguir la mejor exposición solar, a la vez que aseguran una buena eliminación del agua de lluvia en el período de madurez.

Jueves, julio 22nd, 2010 | Author:

En el país no se ha acumulado conocimiento suficiente como para excluir regiones o priorizar en forma absoluta una sobre otras. Si se consideran las zonas en las que ya se cultiva la vid se puede considerar que todas tienen ventajas y desventajas que devienen de las características da sus suelos y de los parámetros climáticos. Por esa razón no todas son aptas para todas las variedades. Se puede afirmar sí que es la zona sur la que da un carácter propio a los vinos uruguayos.
En cambio en las zonas donde no hay cultivos comercial de la vid está todo por investigarse. En ellas tanto los parámetros climáticos como los suelos parecen mostrar características auspiciosas, por lo menos para hacer el intento de implantar viñedos.

Domingo, julio 18th, 2010 | Author:

El clima de la uva.
Uruguay está ubicado en una zona por demás propicia para la producción de vinos finos de alta calidad con condiciones climáticas que lo aproximan a las grandes regiones productoras del mundo. Ubicado entre los paralelos 30″ y 35° de latitud sur, el país goza de un clima templado con estaciones bien marcadas. El frío del invierno permite el adecuado reposo de las plantas, en tanto, los veranos calurosos, con un régimen de temperaturas altas durante el día, pero no excesivas, facilitan la buena maduración de los distintos cultivares. Las temperaturas máximas absolutas difícilmente superan los 32 °C durante enero y febrero. El cercano océano Atlántico y el Río de la Plata actúan como moderadores de la canícula. La amplitud térmica, con variaciones entre el día y la noche que normalmente supera los 10 “C, ayuda a la obtención de una madurez equilibrada. Portado esto, las uvas alcanzan el azúcar necesario, un buen nivel de acidez y un buen desarrollo de aromas, color y taninos. La principal amenaza de la región son los veranos lluviosos durante los cuales se reduce el número de días soleados. Sí las precipitaciones ocurren en el período de vendimia pueden comprometerla buena madurez. Esto marca una diferencia con la mayoría de los países vitivinícolas del nuevo mundo, que desarrollan la viticultura en zonas áridas, que deben irrigar y donde las diferencias entre las distintas cosechas suelen ser mínimas.

Viernes, julio 16th, 2010 | Author:

La región uruguaya.
Son tres los factores de mayor incidencia en el cultivo de uvas de calidad: las condiciones climáticas, las características del suelo y la cultura vitivinícola de los habitantes de un país o región. Si los trabajadores del sector saben sacar provecho de las ventajas naturales podrán elaborar buenos vinos.
Las heladas de agosto y setiembre son las que perjudican la vid.

Miércoles, julio 14th, 2010 | Author:

En la mayoría de los casos, los viñedos que son exigidos para brindar mayor cantidad de kilos por hectárea no son capaces de producir la mejor fruta. Cuanto mayor es el rendimiento, menor la calidad. Hace ya unos cuantos años que los hombres del vino saben que esto es así. No existen reglas generales para determinar la carga óptima de producción, ya que ésta depende del terreno, del clima, de la cepa cultivada y del sistema de conducción elegido. Los viticultores establecen esa cantidad para cada viñedo, experimentando año tras año, por prueba y error, hasta llegar al objetivo requerido. Existe una constatación surgida de la observación de la realidad: los mejores vinos del mundo provienen de viñas que producen pocos kilos por hectárea. El viticultor moderno regula la producción, por ejemplo, eliminando los racimos que considera excesivos. La planta se concentra, entonces, en alimentar menos granos. Esta operación llamada rateo, se practica normalmente cuando a los frutos les llega el envero, o sea, cuando ha comenzado la maduración.

Lunes, julio 12th, 2010 | Author:

El equilibrio entre el follaje y la fruta.
Las hojas de la vid por su contenido de clorofila realizan la fotosíntesis, produciendo glucosa. Esto puede inducir a pensar que cuanto más frondoso es el follaje de una cepa, mejor nutridas estarán las uvas. Sin embargo, no es así ya que las únicas hojas capaces de autoalimentarse y aportar alimento al resto de la planta son aquellas que están bien expuestas a la luz solar. Las que permanecen en la sombra, en cambio, no producen alimento en cantidad suficiente pero lo demandan de las que están activas; son hojas parásitas. El alimento de esas hojas va en desmedro del que precisa la fruta para obtener el máximo de sabor. Por eso, resulta sumamente importante cuidar el equilibrio entre racimos y follaje. Estos aspectos deben considerarse a la hora de implantar el viñedo con el objetivo de calcular la cantidad de vides a plantar por hectárea, evitando el sombreado entre ellas. También es necesario cuidar la orientación de las filas, dispuestas de norte a sur, para que así las plantas reciban el sol del este de mañana y de tarde el del poniente.

Martes, julio 06th, 2010 | Author:

La poda.
El método para lograr que la planta adopte la forma deseada es la poda. Esta es la labor más importante que realiza el hombre en la viña; una tarea difícil y empírica, que depende de la experiencia del viticultor. Llevada a cabo adecuada y racionalmente será decisiva para la mejor calidad de las uvas. Con la poda se eliminan algunas partes de la planta para darle forma y asi, además, regular su producción. Como se trata de una acción agresiva la poda es en invierno, durante el periodo de dormancia, para reducir al mínimo el daño producido. Sin embargo, también se realiza en primavera la denominada poda verde, que se practica sobre todo para eliminar el exceso de follaje.

Sábado, julio 03rd, 2010 | Author:

Capacidad de retener agua.
Asi como la superabundancia de agua es nociva para la vid. la ausencia de la necesaria humedad de la tierra es perjudicial para su desarrollo vegetativo. La lluvia caida en el invierno, almacenada en las capas profundas del suelo, forma una excelente reserva para ser utilizada en verano, si el tiempo resulta demasiado seco.
Por este motivo, los mejores viñedos del mundo se han implantado en general a la vera de los rios. Esto es asi en Francia, tanto en Burdeos como en el Loira. En Alemania, los viñedos del Rhin y del Mosela y así se podría seguir detallando.

Viernes, mayo 28th, 2010 | Author:

Vid en espaldera.
Es cierto que en muchas de estas zonas una parte de su producción se realiza con otros sistemas de conducción del viñedo, pero la gran mayoría utiliza la espaldera y no piensa cambiar. No olvidemos que lo que buscamos es la exposición de la fruta al sol y una muy buena ventilación para lograr una madurez óptima de acuerdo a las condiciones climáticas de cada año. En la espaldera media a alta, lo podemos lograr siempre que no pretendamos cosechas de gran rendimiento de kilos por hectárea. Algunos nuevos sistemas de conducción aparecieron Para aumentar la cosecha, algo que sabemos disminuye el potencial de la materia prima y por ende la calidad del vino resultante. La espaldera media a alta es la que más nos satisface ya fue al aumentar el área foliar permite una madurez óptima de hasta 10/12 t/há. Por arriba de estos niveles de producción, la espaldera puede tener algunos inconvenientes en años con mucha humedad.

Martes, mayo 25th, 2010 | Author:

Plantacion de la vid.
Además de las condiciones del clima, una uva de buena estirpe requiere un suelo apropiado para dar lo mejor de sí. La tierra donde se implanta el viñedo tiene una influencia tan vital como el clima en la obtención de fruta de calidad. La combinación adecuada de ambos, que se da en las mejores regiones vitícolas del mundo, permite producir los grandes vinos de nivel superior. A lo largo de la historia, el hombre aprendió que las preferencias de la vid se orientan hacia los suelos poco fértiles, profundos, sueltos y con buen drenaje, ya que la buena uva se da en plantas de importante desarrollo radicular. El viñedo puede producir hasta en la arena como sucede en Portugal. Las cepas para la elaboración del Colares, considerado uno de los mejores tintos de ese país, crecen implantadas en las playas del Atlántico, tan cerca del mar como es posible. Este suelo, compuesto en su totalidad por arena, impide el desarrollo de la filoxera y las plantas se multiplican sin injertar. Por el contrario, en una tierra en la cual las raíces encuentran rápidamente los nutrientes, en un suelo rico en humus, nace una planta de follaje exuberante, pero con exceso de frutos pobres en aromas y sabores.