El principal reto para los viticultores uruguayos parece presentarse en la selección de suelos con buen drenaje y portainjertos apropiados que reduzcan el vigor de las plantas para equilibrar así la fertilidad del terreno. También revisten gran trascendencia otros factores como la forma de conducción, el tipo de poda, el equilibrio de hojas y fruta, los raleos de hojas y racimos; operaciones que en el país se saben manejar cada vez con mayor precisión.
Archivo para la Categoría » sector vitivinicola «
1. Máquina para realizar el corte en las plantas. / 2. Portainjertos e injerto ya preparados. 3. Unión de ambos tallos. / 4.Vendaje. / 5. Injerto exitoso. / 6. Manojo de injertos.
En consecuencia, hoy, cuando un viticultor realiza una compra de plantas de vid, debe comunicar en el vivero no sólo la variedad que quiere comprar, sino también el tipo de portainjerto que más le conviene. Estos se eligen en función de su capacidad de adaptación a suelos y climas. Por ejemplo, si el viñedo se implanta en un suelo fértil, que le daría a la planta un gran desarrollo vegetativo pero frutos de menor calidad, se utilizará un pie que le reste vigor. En cambio una región donde el problema sea el exceso de lluvias obligará a los viticultores a utilizar portainjertos resistentes a la humedad.
Vitis americana: te fortaleza de sus raíces.
Después de muchos años de tenaz experimentación, los viticultores encontraron un remedio para combatir la filoxera: injertar la Vitis vinifera sobre una estaca de Vitis americana. Esto se llevó a la práctica al descubrir que la viña del nuevo continente había desarrollado una gran resistencia a la filoxera. Luego de convivir durante siglos con la plaga, las raíces habían engrosado su corteza lo bastante como para impedir que el insecto la perforara y succionara la savia de la planta. Esta especie americana, incapaz de producir las uvas apropiadas para obtener un vino de calidad, se tornó imprescindible para sostener a su débil y refinada “pa-rienta” europea que estaba a punto de extinguirse. Desde entonces, casi toda la Vitis viniera que se cultiva en el mundo, está injertada sobre un pie de Vitis americana. Chile es una de las excepciones porque los importantes accidentes geográficos que limitan su territorio impidieron el ingreso de la plaga. El océano, el desierto, la cordillera y los hielos del Sur fueron la barrera natural que protegió el territorio de la filoxera. Por eso, en aquel pais se multiplican las cepas por estacas sin injertarlas. También algunas regiones de Australia ostentan ese privilegio.
Cuando en 1978, el técnico francés Denis Boubals visitó Uruguay y recorrió las bodegas y viñedos, su visión fue desalentadora. Había llegado con un contrato como asesor de los Grupos CREA* de Vitivinicultura, con el apoyo de la Embajada de Francia. El informe final, en el anfiteatro de la Facultad de Agronomía, colmado de técnicos y empresarios fue alarmante: la vitivinicultura local llevaba medio siglo de atraso en comparación con las de otros países y regiones del mundo. Poco se podía esperar de ella si no se tomaban decisiones rápidas y efectivas.
El período oscuro: cantidad antes que calidad.
A partir de 1930 Uruguay comenzó a cerrar sus fronteras a todo tipo de importaciones y a proteger su producción. En 1931 se instauró el control de cambios y la política de cambios múltiples. El sector vitivinícola protegido y orientado únicamente al consumo interno no tuvo incentivo para mejorar ni para modernizarse y fue generando una vitivinicultura atrasada, sin aportes tecnológicos, que priorizó la cantidad sobre la calidad. El área de viñedos de cepas finas fue disminuyendo, suplantada por variedades de alto rendimiento por hectárea, híbridos y cepas de baja calidad enológica con el propósito de producir mucho y barato. La inversión en nuevas tecnologías a nivel de las bodegas se paralizó produdendo un importante atraso en la vitivinicultura. Es cierto que existieron notables excepciones, una minoría de bodegas que continuó pensando en la calidad, pero sin estímulo ya que la baja exigencia por parte de los consumidores terminó por consolidar la situación de atraso.




