Elaboración.
Con esta cepa se pueden obtener los resultados más diversos. Con fruta que ha madurado hasta su punto óptimo, procedente de viñedos de escasa producción y en un entorno ambiental adecuado, un enólogo ambicioso podrá elaborar grandes tintos como los australianos. Pero también sus vinos pueden ser útiles para cortar o ensamblar con otros, carentes de color y estructura, como se está haciendo actualmente en el sur de Francia, mejorando la calidad del producto final. Cuando los rendimientos por hectárea del viñedo son bajos, resiste muy bien a la crianza en madera, por su buen contenido tánico. Los grandes tintos australianos que se elaboran con ella tienen en general, un largo estacionamiento en barricas de roble. En el valle del Ródano se procede de la misma manera. Cuando se la cosecha en su punto justo, es capaz de dar vinos densos y profundos, de muy intensa coloración. Con aromas extrañamente deliciosos, que incluyen la pimienta negra y pueden llegar, incluso, a ostentar toques de goma quemada. En su región original hay bodegas que acostumbran a mezclarlos con algo de Viognier, lo cual ayuda a complejizar su aroma y a potenciarlo. Justo es decir que en el caso de los tintos jóvenes se encuentran en el mercado algunos que sin haber sido estacionados en barricas, presentan una gran riqueza y sorprendente frutosidad, con un tacto graso que los hace más sabrosos.
No está muy extendida en el país, donde existen sólo 180 hectáreas plantadas y la mayoría de ellas corresponden a viñedos muy jóvenes aun. Su extensión sólo abarca una décima parte de la que ocupan otras cepas como la Merlot o la Cabernet Sauvignon. Sin embargo hay bodegas que ya la elaboran como va-rietal, tal es el caso de Reinaldo de Lucca, Vinos Finos H Stagnari y Pisano. Establecimiento Juanicó en cambio elabora con ella un original bivarietal Tannat – Shiraz. Otras empresas del sector cuentan con plantaciones recientes que todavía no han alcanzado la madurez necesaria como para producir un varietal de calidad suficiente. En resumen, se está todavía en una etapa de experimentación y reconocimiento respecto a la Syrah. Algunos técnicos del medio, tienen la firme expectativa de obtener con ella no sólo una buena calidad sino una tipicidad singular.
Con el tiempo los poros de la madera se saturan y ya no permite la micro-oxigenación del vino. Además su capacidad de ceder al vino taninos y sustancias aromáticas desaparece. Se dice que el roble se agota. Se transforma en un recipiente estanco que no aporta calidad a ¡os vinos, permitiendo únicamente su envejecimiento. En general la vida útil de una barrica de roble nunca supera los cuatro o cinco años.
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Syrah.
Orígenes y difusión.
Durante largo tiempo, el origen de la cepa Syrah estuvo rodeado de abundantes toques de exotismo, tal vez por la coincidencia de su nombre con el de la antigua ciudad persa de Shiraz. La leyenda se magnificó al atribuir su desembarco en Europa de la mano de los cruzados, lo cual le otorga a esta variedad un toque mistico que otras no poseen. Sin embargo últimos estudios de ADN revelan que nació a partir de una cruza natural entre dos variedades poco conocidas -Dureza y Mondeuse Blanche- del sur de Francia. Aunque menos difundida que las variedades bordelesas. su nobleza resulta indiscutible y hoy es la gran cepa tinta del valle del Ródano, en su segmento norte. Hasta 1970 las plantaciones francesas de Syrah, se limitaban estrictamente a esa pequeña zona vitícola. Veinte años más tarde, sin embargo, ya se había extendido por todo el sur de Francia. En ese lapso, la superficie total plantada se había multiplicado por diez. En particular, en la comarca de Cháteauneuf-du-Pape en donde se comenzó a utilizar para dotar de una vida más larga a vinos que hasta entonces se elaboraban a base de la débil Grenache. Pero sobre todo, se expandió hacia el sudoeste -al Languedoc- donde también se aprovecha para tonificar en color y taninos, a los flojos tintos de la región.
En Australia y también en Sudáfrica retoma el nombre de la antigua ciudad persa y por eso se la llama Shiraz. Fue en esta gran isla-continente donde tuvo un enorme desarrollo. Se cree que fue llevada desde Montpellier, en 1832, por James Busby. Se adaptó tan bien a su nuevo entorno, que se convirtió en la cepa tinta preferida por los viticultores australianos. Aún hoy en ese país, representa un tercio del total del viñedo de las variedades tintas. Provenientes de algunas comarcas de baja pluviometría -Barossa Valley por ejemplo-algunos tintos como el Penfolds Grange, han obtenido una especial consideración por parte de los críticos especializados del mundo entero. En América del Sur lleva la delantera Argentina que ya ha comenzado a elaborar muy buenos varietales a partir de esta cepa. En Chile se le reconoce su potencial, pero los enólogos la consideran como una asignatura pendiente. Ha comenzado su implantación en terrazas construidas en las laderas de la cordillera, ya que todas las bodegas aspiran a contarla entre sus filas.
El color de la botella.
El vino es un elemento vivo, en evolución, pero sumamente frágil y muy sensible a la luz. Por eso, si se expone a ella, su naturaleza puede cambiar rápidamente. El color de la botella tiene mucha importancia para la conservación del contenido. Cuanto más oscuro es el vidrio más protección brinda.
Características.
Sus plantas, en un habitat favorable, pueden dar producciones voluminosas por lo que hay que controlar su vigor de manera enérgica, si se desea obtener buena calidad. Puede resistir bien a las enfermedades de la vid, siempre que su entorno ambiental presente baja humedad relativa. Convenientemente brota tarde, o que le permite ‘esquivar” las heladas tardías de primavera y durante el periodo de maduración requiere poca cantidad de agua; hasta se podría decir que prefiere los terrenos pedregosos y secos. Por eso en el alto valle del Ródano se cultiva en laderas muy empinadas que posibilitan un perfecto drenaje del agua de lluvias hacia las llanuras. Si se demora en cosecharla y se “pasa” pierde frescura -acidez- con facilidad y decaen sus aromas. También se caracteriza porque sus frutos son pequeños y de un color oscuro, negro-azulado; al menos en los clones de mayor calidad derivados de lo que en Hermitage se llamaba en otras épocas “Petóte Syrah”. Esta antigua denominación se adoptó en California para designar una uva que nada tiene que ver con la francesa y que se utiliza para vinos comunes de dudosa calidad.
Al fabricar las barricas se practica un proceso que consiste en quemar astillas de roble en su interior. Esto tiene gran influencia sobre las características organolépticas del vino. Según la intensidad del quemado o tostado se distingue:
Ligero. Afecta la superficie de la duela en unos 3 a 5 mm de profundidad.
Medio. Se oscurece la cara interna en forma intensa y el oscurecimiento supera los 5 mm.
Intenso. Se carboniza la cara interna del roble y se oscurece en profundidad. Cuando mayor es el quemado la barrica aporta más aromas tostados y ahumados. En general en Uruguay se utiliza el tostado medio.


