Es una de las cepas que han mostrado mejor adaptación al clima del país. Brota en la primera quincena de setiembre, florece en los primeros días de noviembre y está pronta para cosechar a fines de febrero. Casi todas las bodegas nacionales dedicadas a los vinos finos elaboran un varietal Sauvígnon Blanc. Algunas de ellas han comenzado a ensayar la orientación cali-forniana de darle una crianza en pequeñas barricas de roble. Sus vinos alcanzan muy buena típicídad varietal en un amplío abanico de posibilidades: desde muy delicados de aromas finos y sutiles, hasta llegar a otros de gran potencia aromática en los que priman las notas de origen vegetal.
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En 1893 se construyó la bodega que tenía 800 metros de superficie y capacidad de almacenamiento subterráneo para 4.000 hectolitros, El establecimiento se había hecho “con arreglo a la enología y á la economía de tiempo y mano de obra en las operaciones de vinificación (…)”
Muy poco tiempo después, a raíz de una enfermedad, Varzi vendió la bodega, un hecho que lo puso en situación de dependencia con respecto al precio de la uva. Su experiencia política fue puesta entonces al servicio de los productores de uva y concibió la idea de unir a los viticultores que carecían de bodega en una sociedad anónima que elaborara su producción “para librarlos de la tiranía de los compradores de uva, quienes fácilmente se confabulaban y establecían el precio que se les antojaba’. Así se formó en 1914 la Sociedad Cooperativa Regional de Viticultores. Pablo Varzi murió en Montevideo en 1920. El establecimiento, que se conserva, alberga a Bodegas Carrau que elabora una línea de vinos que lleva su nombre.
Con respecto a la bodega Vidiella no se quedó atrás. En 1886 estaba integrada por un gran edificio con dos bodegas, tres lagares, seis grandes cubas para la elaboración de vinos. El establecimiento contaba también con depósitos para aceitunas, almacenes para encajonamientos y embotellado, máquina estrujadora para la uva movida con malacate, prensas y alambique. Durante los últimos años de vida de Francisco Vidiella había más de 60 trabajadores, zafrales la mayoría, sin contar el personal de la bodega y otras operaciones de la granja.


