Es muy probable que las uvas cultivadas por Pérez Castellano, de buen sabor para consumir en la mesa pero de mala calidad para vinificar, fueran la Moscatel Gordo de Málaga y la Moscatel Blanco de Frontignan y que la enfermedad a la que llama “viruela negra”, la antracnosis. En aquel tiempo, si bien el sistema de conducción predominante era el parral, también se plantaba en espaldera con tutores de caña de Castilla.
