“El primer vino Mil Botellas, el más antiguo del Uruguay que aún se produce, nació hace 120 años cuando los propietarios del viñedo lo elaboraron para su propio consumo, bastante antes de ofrecerlo al mercado…”. “En febrero de 2004 el maestro de bodega Héctor Ab-bona fue homenajeado al cumplir 50 años en la empresa y como representante de una familia que cumplía 100 vendimias en Los Cerros de San Juan…”. “Los viñedos llamados Viña Don Miguel, Viña Vieja, Viña Hotel y Viña La Barra crecen en la misma tierra elegida por los jesuítas para instalarse en la Banda Oriental, donde plantaron las primeras vides del país con el propósito de disponer de vino para celebrar la Misa…”. Estas anécdotas son apenas una muestra de las decenas de relatos que tejen la historia de una bodega de relieve nacional con un siglo y medio de fuerte presencia en la zona, a 30 kilómetros de Colonia del Sacramento.
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Tanto o más conocida que el nombre de la bodega es la marca de vino Don Pascual que tiene fuerte presencia en restaurantes y supermercados. La empresa elabora otras líneas de vino para sus clientes del exterior a quienes vendió sus productos antes de hacerlo en el mercado local. Establecimiento Juanicó es una sociedad anónima creada en 1979. año en que compró la empresa a la estatal Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap). Hoy, la familia Deicas que participó hace 20 años en el negocio, es propietaria del 100% de las acciones de la sociedad. Sin vinculación previa con la viticultura, los Deicas apostaron a la calidad y a plantarse como empresa moderna capaz de competir en el mercado internacional. Al mismo tiempo se ocuparon de restaurar los edificios de la finca así como de rescatar su historia que se remonta a la época colonial.
Esas condiciones fueron el motor para convertirse en autodidacta, llevando adelante una observación sistemática de sus cultivos que acompañó con el estudio de los textos. Con ese fin, se proveyó de literatura especializada que hacía traer del extranjero con la que formó una biblioteca dedicada al tema para confrontar la investigación con la actividad vitícola en el campo. Realizó importantes inversiones. En una carta a su amigo Lucio Rodríguez, que envió con un canasto de uvas en la vendimia de 1879 decía: “Con esta clase fabriqué los vinos de este año. He gastado ya cuarenta y dos mil pesos para adelantar un poco más los setenta y cinco a ochenta mil pies de parra que existen en nuestra viña y los trece o catorce mil olivos que ya podré empezar a esparcir por la campaña en junio entrante”.


