Meglio un moño in casa che un Pisano all’ uscio (Mejor un muerto en casa que un Pisano en el umbral) La frase estampada en un cuadro del comedor de la bodega familiar hace alusión a la tenacidad de la estirpe. Un muerto en la casa se podrá sacar afuera, pero si un Pisano está decidido a entrar lo logrará como todo lo que ellos se proponen. Junto a esa cualidad, la familia reivindica tres siglos de tradición viñatera en la “vieja Italia”, en Liguria, así como la influencia que tuvo la visita de Francesco Pisano a Uruguay en 1870, quien volvió a Italia, pero impulsó a sus hijos a instalarse en estas tierras.
En el siglo XXI, los tres hijos de Cesare comparten la conducción del establecimiento: Eduardo en la viña, Gustavo en la elaboración y Daniel en la comercialización. Esta tercera generación uruguaya homenajea especialmente la ascendencia vasca en la figura de su madre Doña María Elsa Arretxea, incluyendo su nombre en un vino especial: Písano-Arretxea. Se trata de corte de Cabernet Sauvignon, Merlot, Tannat de la Viña Barrancal y Tannat del viejo viñedo original del abuelo. Un vino, que definen con el “carácter impulsivo y seductor de los italianos Pisano pero a la vez potente e intemporal como los vascos Arretxea”.


